Cómo elegir un técnico: las 7 preguntas que separan a uno serio de un chapucero
14 sept 2026, 7:03 p. m.2 min de lectura
No hace falta saber del oficio para darte cuenta de con quién hablas. Siete preguntas, qué debería contestar a cada una y cuándo salir corriendo.
Contratar a alguien para tu casa es un acto de confianza a ciegas: no puedes juzgar el trabajo técnico, así que juzgas otras cosas. Estas son las que de verdad predicen cómo va a salir.
Las siete preguntas
- «¿Me puede decir qué cree que tiene, antes de venir?» Un técnico con oficio te da dos o tres posibilidades y te dice de qué depende. El que dice «eso es el gas» sin haberlo visto está adivinando, y va a cobrar por adivinar.
- «¿Cobra la visita? ¿Se descuenta si le doy el trabajo?» No importa la respuesta: importa que sea clara y antes de que venga. Una visita que se cobra es legítimo. Una visita que no se sabe si se cobra hasta el final, no.
- «¿Me da el precio por escrito antes de empezar?» Por WhatsApp vale. Lo que no vale es empezar sin número y hablarlo al terminar, contigo ya con la pared abierta.
- «¿Qué incluye y qué no?» Mano de obra, piezas, transporte. La mayoría de los disgustos vienen de aquí y no de la cifra.
- «Si esto vuelve a pasar en un mes, ¿qué hacemos?» Preguntas por la garantía sin usar la palabra. Un técnico serio contesta rápido porque ya lo tiene pensado.
- «¿Me enseña una foto de un trabajo parecido?» Quien trabaja bien tiene el teléfono lleno de fotos y las manda encantado.
- «¿Me da su nombre completo?» No es desconfianza: es lo normal cuando alguien entra a tu casa. El que se incomoda con esta pregunta ya te contestó.
Señales de salir corriendo
- Te pide el pago completo por adelantado para «comprar los materiales» y no lo conoces. Un adelanto de materiales es normal; el total por adelantado, no.
- Te mete prisa. «Si no es hoy, se le daña más». A veces es verdad; casi siempre es una técnica de venta.
- Empieza a desarmar sin haberte dicho qué va a hacer ni cuánto cuesta.
- No quiere que estés mirando.
- Te da un precio muy por debajo de todos los demás. Eso no es una ganga: o falta algo en el precio, o va a aparecer después.
Lo que tú también debes hacer
- Manda fotos y un video corto del problema al escribir. Ahorra una visita entera.
- Guarda la conversación: el precio acordado, lo que incluye y la fecha.
- Deja pasar a alguien cuando haya otra persona en casa si puedes, y si no, dile a alguien quién va a ir y a qué hora.
- Paga cuando compruebes que quedó, no antes.
Y después
Si quedó bien, dilo donde lo vea otra gente. Un técnico bueno en tu zona vale oro y se sabe por el boca a boca; una reseña honesta —buena o mala— es lo único que le da ventaja al que trabaja bien sobre el que solo se anuncia.